Pasamos días de calor en todos los sentidos, estos primeros días de Agosto, leemos en prensa, vemos informativos en televisión y nos entran escalofríos que chocan frontalmente con el calor ambiental que nos rodea. Nos están creando un sentimiento de inquietud e inseguridad, que cada vez hace más preciso y necesario, aplicar soluciones generales, con conocimiento, seriedad y eficacia de forma inflexible.
Nuestra economía va de mal en peor, por desgracia, también la de otros países tan inconscientes como el nuestro en lo que hace referencia a la generación de su gasto público, privado y endeudamiento; aquí a mi no me vale el dicho de mal de muchos consuelo de tontos, porque creo que tontos en todo el tinglado en general hay pocos, con perdón, creo que hay demasiados vivos y vivillos aprovechando el momento que vivimos.
Cuando hablamos de de este tema en tertulias publicas o privadas, en general, solo se nos ocurre, demonizar al usurero que aprovecha el momento, o preguntar cual es nuestro diferencial con el bono alemán, 200, 300 o 400 puntos básicos, que tontería….
¿! Cuando se nos va ha ocurrir, plantearnos el como podemos reducir y estructurar nuestros gastos en serio, o en cuanto tiempo de ajuste presupuestario, podríamos reducir hasta eliminar esta deuda que nos esta arruinando a todos el futuro.
Hasta que nuestra alta clase política, con sentido de Estado y los financieros de turno, no entiendan y pongan manos a la obra, elaborando un plan de amortización a 10, 15 o 20 años, que tenga por objetivo saldar esta enorme deuda, no haremos nada útil, algo que tenga visos de buen futuro, que sea perdurable y que a su vez permita la recuperación a medio y largo plazo; hay que enviar este mensaje a la sociedad y a los mercados con la seriedad y coherencia que sea preciso.
No es mi deseo entrar en como lo tenemos que hacer, pobre de mi, creo que lo importante es saber lo que se debe y hay que hacer; el como desarrollarlo, pienso que tenemos mentes muy preclaras, que saben perfectamente como debe equilibrarse un presupuesto tanto en el ámbito publico como en el privado, a partir de ahí, cada cual que se aplique la medicina necesaria que nos permitiría comenzar a salir del agujero, que consciente o inconscientemente hemos creado.
Entramos en una época larga, en la que tocara situarse en nuestras posibilidades reales de actuación, época en la que además deberemos pagar, cada uno lo suyo, todo lo que hemos gastado de mas de forma bastante alegre e inconsciente durante estos últimos años, es evidente que habrá que cambiar algunos de nuestros hábitos, olvidarnos de todo lo superfluo y pisar con los pies en el suelo, antes de llevar a cabo mas política de autodestrucción.
Deseo aclarar un tema importante, al menos para mi, la deuda privada y la de las entidades financieras, que cada cual las pague o la asuma en sus balances, no con dinero publico, ya sabemos lo que ocurre cuando una empresa gestiona mal y entra en perdidas continuadas, cada cual aplíquese su solución.
En todo caso si se emplea dinero publico, deberá hacerse con plenas garantías de correspondencia, en plazo a interés corriente, sentadas previamente las bases de viabilidad y pervivencia, que garanticen el retorno del crédito facilitado sin más historias.
En lo publico, adelgazamiento del tejido de las Administraciones publicas en general, austeridad, confianza, buena administración, transparencia, eliminación de duplicidades, eliminación de gastos innecesarios, gestión adecuada, control eficaz de todo gasto, en lo privado fundamentalmente, ampliar y mejorar la actividad productiva con generación de empleo y en consecuencia mas PIB, debe ser la prioridad que debemos contemplar a corto, medio y largo plazo; solo así saldremos del foso en que nos hemos metido, no analicemos porque, creo que esta en la mente de todos nosotros.
Trabajo, reorganización o estructuración en el más amplio sentido del Estado. En nuestro caso, entendamos de una vez que Estado somos todos, el Central, Autonómico y Local, cada uno con sus competencias y áreas de actuación propia, que no deben duplicarse o triplicarse, con estricto control del gasto como decía anteriormente, son los objetivos; mantener la cobertura social, la sanidad y los planes de educación, son una obligación, todo lo demás vendrá por si solo cuando se pongan en marcha las políticas activas necesarias que respeten dichas prioridades.
Por supuesto en Tiana, con las arcas municipales en la penosa situación actual, nos tocara actuar de forma similar en nuestro ámbito, debemos aplicar la mismas políticas, que nos lleven a una amortización de deuda, controlando el gasto hasta el ultimo euro, manteniendo la coherencia y eficacia, manteniendo los pies en el suelo, entrando en un equilibrio difícil y duro, pero necesario.
No puede ser vivir eternamente endeudado, cada cual y cada Administración, debe contar con lo que realmente puede disponer y obrar en consecuencia, es mejor en nuestro caso, pasar cuatro o seis años con políticas de ajuste que en realidad al fin y postre tampoco debe de ser tan duro, que jugar a no tener ningún futuro.
Evitemos todos los gastos que no sean necesarios, ni productivos, amorticemos la deuda y situemos a nuestro pueblo en una buena base de futuro para los próximos años, trabajando con la mirada puesta en 2.020, solo así podremos seguir prosperando y manteniendo nuestro sistema actual, si no iremos a un desastre anunciado.
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